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martes, 13 de enero de 2009

El gran día... ¡¡espero!!

Llegados a este punto, en el que debería tener a Ixone en brazos desde hace más de una semana, el médico por fin ha entrado en razón, se ha apiadado de mí y ha opinado que "si no es por las buenas, es por las malas". Ayer volvimos a consulta, volvieron a monitorizarme (yo ya no escucho látidos, más bien oigo un "estoy a gustito" proveniente de mi niña) y a ver qué tal estaba todo... y es que están algo desconcertados porque sigo teniendo a la niña a la altura de la garganta, sin encajarse y sin ningún viso de querer salir de ahí dentro. Vale que hace mucho frío. Vale que yo la trato con todo mi amor y me encanta sentirla en mi interior... ¡¡¡pero es que ya no puedo más!!! No me puedo ni mover, en serio. Y por si todo eso fuera poco, el ciático ataca de nuevo, y la víctima es mi pierna izquierda, que hasta ahora había estado perfectamente.
Así que, visto el panorama, mañana a las 8:30 de la mañana me ingresan para inducirme el parto. ¿Cómo? Ni idea. Supongo que me darán 7 millones de hormonas, una detrás de otra, a ver si hacen algo y empiezo a dilatar... o yo qué sé. Pero me da igual, en serio; como si quieren hacer como en el cuanto de Caperucita y abrirme la tripa por la mitad para sacarla... yo sólo quiero verle la carita ya. Y tenerla entre los brazos.
De modo que me despido, al menos en mi fase embarazada. Volveré. Bueno, volveremos. Y pondré una foto (como mínimo), prometido. Ya os contaré qué tal salió todo... ¡¡espero que bien!!
¡¡Deseadme suerte!!

viernes, 2 de enero de 2009

Seguimos siendo dos por una...

Y es que Ixone no está por la labor de salir: ha decidido que dentro de mi tripa está calentita y que quiere esperar a que lleguen las rebajas... ¡¡qué le vamos a hacer!!
Y yo estoy... pues como si me hubiese comido una ballena, para qué nos vamos a engañar. Cierto es que sólo he engordado como un kilo en todo el embarazo, pero es que la tripa ya pesa mucho e incordia bastante (algo bastante lógico a estas alturas, lo sé).
Esta mañana hemos tenido médico, monitorización incluida. Por fin he escuchado el corazón (llevaba meses sin hacerlo) y, aunque no se ha registrado ninguna contracción, todo va viento en popa. Lo malo ha sido cuando la doctora me ha dicho, muy amablemente, "vamos a ver qué tal está el cuello del útero"... uuummmmm... mal rollito... y sí, se comprueba como estáis pensando: con la mano. Y cuando digo la mano, hablo de la mano COMPLETA. Nada de un dedito, ni dos... no no, los cinco dedos, con sus cinco uñas, sus cinco nudillos y la palma, faltaría más. Muy divertido. Apasionante, me atrevería a decir. Y sin drogas, claro está. Para que te vayas acostumbrando. Veredicto: está verde... como mi cara en ese momento, igual igual. Y me han vuelto a citar para la semana que viene... ¿de verdad no va a salir antes?, ¡¡que tengo muchas ganas de achucarla!!
Seguiremos esperando (espero que no demasiado) para ver a mi niña, confirmar que ninguno de mis primos acierta con la fecha del parto (y así me quedo con el bote... jejejeje...)... ¡¡y comérmela a besos!!

lunes, 17 de noviembre de 2008

La nueva visita al tocólogo.

El viernes tuve eco y visita al tocólogo... me parto con ese hombre, en serio; yo quiero que esté él cuando me ponga de parto, que así entre alarido y alarido me hecho unas risas :)
La eco fue un poco desastrosa... desde mi punto de vista, claro. Me dijeron que estaba todo perfecto, que Ixone está bien de peso y tamaño para la edad gestacional (ya pesa más de 2 kilos... ¡¡no crezcas más que tienes que salir por un agujerito muy chiquitín!!), que tiene la vejiga llena (señal de que los riñones funcionan) y que va todo perfecto... pero yo no pude ver nada, porque mi criaturita decidió ponerse de espaldas y fue imposible verle la cara, o por lo menos el perfil... pero bueno, como sé que es una monada se lo perdono todo... excepto que está de culo, que ya le vale.
Y con el tocólogo... lo de siempre: cualquier cosa que me pase es normal (tener granitos rojos en la tripa, calambres que me paralizan en mitad de la calle, que una zona de la cabeza se me manche antes que la otra, que me hayan salido antenas verdes encima de las orejas...) y el remedio es "ajo y agua" (o lo que es lo mismo, a jod**** y aguantarse).
Por lo demás, todo sigue en orden. Yo sigo sin engordar (kilo y medio en todo el embarazo... eso es algún record, fijo), el primer intento de la curva de glucemia ha dado alto y me la tienen que repetir (¡qué raro!) pero en largo (4 horas en el hospital poniendo mis venas a disposición de enfermeras satánicas obsesionadas con mi sangre... qué bien).
Y aquí va una foto de mi pedazo de barriga con el ombligo despuntando (algún día tenía que pasar, era inevitable)... ¡ha cogido carrerilla y no para de crecer!).


miércoles, 24 de septiembre de 2008

La carita de mi niña.


Ayer me hice otra eco en 3D, seguramente la última (luego Ixone será tan grande que será casi imposible verla bien).
Después del soponcio inicial al ver su cara en la pantalla (y unas cuantas lagrimillas, para qué vamos a negarlo), se puso rebelde y no hubo manera de verla... era todo piernas, brazos, codos, manos... jejejeje... está claro que es muy vergonzosa.
El médico ya me dijo que en la vida había visto nada semejante ("¡pero si hasta tiene los pies delante de la cara!") y que lo de taparse la cara con las manos es algo bastante habitual en las niñas... aaaahhhh...
Y la consulta... bueno, si pudiera adoptaría a ese tocólogo. Es realmente encantador, te partes de risa con él (se dedicó a poner en la pantalla en letras verdes la palabra "niña" como un millón de veces cuando confirmó, de nuevo, que era niña), contesta a todas las preguntas (incluso se dedica a hacer adivinanzas... ¡¡estaba demasiado emocionada como para ponerme a pensar!!) y hasta hace el trabajo del tocólogo "oficial", el de la Seguridad Social.
Ya que no se dejaba ver, estuvo explicándonos cómo sabía que había empezado a tragar, nos enseñó una curva para ver si estaba bien de tamaño y estatura (¡¡justo en el centro!!) y nos dijo que iba todo muy bien. Mola.
Ahora sólo falta que crezca (mide unos 30 centímetros) y que engorde (¡¡casi ha llegado al kilo!!).

sábado, 12 de julio de 2008

Estoy sana... ¡¡como una manzana!!

El otro día tuve consulta con el tocólogo (y esta fue de verdad de la buena, nada de ir por paranoias) y me llevé la agradable sorpresa de saber que, no sólo ya tenía el resultado de la curva de glucemia sino que... ¡¡¡está todo perfecto!!! Un subidón, la verdad, porque después de que tuviesen que repetírmela al dar un resultado raro y de sufrir un jamacuco que me tuvo tirada en una camilla del hospital más de una hora, está genial saber que al menos mi cuerpo no se ha vuelto loco y sigue sabiendo tolerar el azúcar, lo que es muy bueno para mi ñajito (y para mí, que dar a luz a un niño tan grande como un trolebús no tiene que ser demasiado divertido...). Y puestos a dar buenas noticias... ¡¡he adelgazado más de 2´5 kilos!!, ¡¡¡cómo mola!!! Y es que no creo que haya muchas embarazadas en el mundo que quieran engordar 10 kilos, pero yo ya tengo bastantes "reservas" de manera natural y lo que menos necesito es ponerme como un zeppelin. Si a eso le sumamos que la tensión estaba perfecta y que no tengo los tobillos hinchados, tema del que hablaré en el siguiente párrafo, mi médico quedó encantado con el resultado (¡y yo!) y me dijo que siga así :)
* El tema de los tobillos *
Aviso para todas las embarazadas del mundo: id al tocólogo depiladas porque te miran las piernas a traición. Tras pedirte que te tumbes en la camilla y sobarte toda la tripa, ¡¡¡mete la mano debajo de los calcetines!!! Claro, no te lo esperas, pero en cuanto entiendes lo que está haciendo te vienen a la cabeza los pelos que tienes como escarpias en las piernas... qué horror.
Dicho esto, me despido hasta el lunes (o martes)... ¡¡¡día en el que podré decirle al mundo si es niño o niñaaaaaa!!!
Que sea niña, que sea niña, que sea niña... ¡¡no me gusta ningún nombre de niñooo!!

sábado, 5 de julio de 2008

Un (diminuto) voto de confianza.

El jueves pasé a engrosar la lista de "embarazadas histéricas" de mi tocólogo. Tengo cita con él la semana que viene pero pasé antes porque la tripa me daba unos tirones y unos calambrazos que me tenían bastante preocupada, la verdad. Teniendo en cuenta lo extraño que es iba mentalizada a que me mandase a mi casa y me dijese que le dejase tranquilo, pero nada más lejos de la realidad. Me habló de los resultados de las analíticas (que por fin habían llegado... ¡¡y me los hicieron en mayo!!... por cierto, está todo muy bien), me sobó la tripa todo lo que quiso y más (él también tiene la capacidad de apretar donde duele), me explicó que esos dolores que me preocupaban son musculares y que son la cosa más normal de mundo y, lo mejor de todo, me dijo textualmente "te voy a dejar oír su corazón, para que te vayas contenta a casa"... ¡¡¡síííí!!!
Por un momento me alteré ligeramente porque no se escuchaba nada pero me explicó que era porque todavía está muy abajo y, rebuscando un poquito más, ahí estaba la señal de vida mi ñajito, el latido desbocado de su diminuto corazón. Nos dejó escucharlo (incluso le preguntó a mi marido si lo oía) un rato y, cuando vio que me había quedado tranquila, nos mandó a casa.
Así que se ha ganado un par de puntos a favor. Porque yo soy la primera en despotricar (ya lo habréis notado) cuando hacen las cosas mal... pero también lo digo si las hacen bien.

miércoles, 25 de junio de 2008

Nuevamente... yo flipo.

¿Por qué un título así? Porque he tenido consulta con el tocólogo (y ecografía) y, una vez más, he salido tan cabreado que hubiese sido capaz de comerme a alguien.
El personaje (porque no se merece ni el calificativo de médico) que me ha hecho la ecografía no me ha explicado nada (de hecho, se negaba a contestar a mis preguntas porque, según él, eso era "trabajo del tocólogo"), prácticamente no me ha dejado ver la pantalla (tema del que hablaré más adelante) y se ha enfadado conmigo porque ELLOS lo están haciendo mal (yo intento enterarme de todo y ellos se empeñan en no contarme nada... y cuando digo ellos me refiero a los médicos).
Y luego está el tema de pantalla... ¿tanto les cuesta enseñarla?, ¿acaso se desgasta? Quizá para ellos sólo es una ecografía más, pero no creo que sea tan difícil entender que para las madres es algo especial y que no se repite muy a menudo. Yo paso por todas las pruebas, me sacan toda la sangre que quieren, tomo pastillas, bebo zumos de cosas verdes... ¡¡¡sólo pido poder ver (y oír, que ni eso me han dejado) a mi ñajito cada dos meses!!! Y es que hasta agosto nada de nada. Y me cabrea. Y me indigna.
Y es que en días así entiendo por qué la gran mayoría de las embarazadas recurren a la sanidad privada... ¡¡ahí por lo menos te dejan ver a tu bebé más de 15 segundos!!
Por cierto... aquí está de nuevo mi ñajito :)

domingo, 15 de junio de 2008

Yo flipo.

El día que salga de la consulta del tocólogo sin decir "yo flipo" y tirarme 10 minutos despotricando, montaré una fiesta para celebrarlo.
La última visita ha sido... cómo llamarla... ¿improductiva?, ¿absurda? Todo se queda corto.
Supuestamente me iba a dar el resulta del análisis de sangre completo que me hicieron (y puedo dar fe de que sacaron suficiente sangre como para decir de qué murieron mis antepasados) y explicarme por qué me habían repetido esa misma mañana la curva de azúcar (también conocida como curva de glucemia, para que una que yo me sé no se altere)... bueno, pues todo lo que había recibido el médico era un papel en el que ponía ¡¡¡que mi grupo sanguíneo es 0 negativo!! oooooohhhhhhhh... ¡¡qué gran descubrimiento!! Eso lo sé yo desde que tengo uso de razón, de hecho ya se lo había dicho en mi primera visita.
Así que nos tiramos media hora en la sala de espera para que me hiciese cosquillas en la tripa y me dijese eso... ¿me están vacilando?, ¿hay una cámara oculta en alguna parte? Hay que reconocer que él estaba tan flipado como yo con los "resultados" que le habían mandado, pero me da igual.
¿Qué va ser lo próximo?, ¿descubrir que tengo la sangre roja? ¡¡¡¡Aaaaahhhhhhhhhh!!!!

viernes, 23 de mayo de 2008

La frustrante visita al tocólogo.

El otro día, finalmente, fui al tocólogo... ¡¡y me echó la bronca!! Yo alucino, de verdad. Estaba indignado porque a estas alturas (la octava semana) no tuviese matrona ni me hubiese visto nadie hasta ese momento... ¿y qué quiere que haga yo? Menos mal que por lo menos me decidí y fui "antes de tiempo", porque sino lo mismo me denuncia por mala madre.
Lo cierto es que no me explicó demasiadas cosas, de hecho se negó en redondo a darme la cartilla de maternidad (que es un simple trozo de cartón, tampoco le costaba tanto, ¿no?), pero al menos ya saben que mi ñajito (o ñajitos) y yo existimos, que es un paso.
Así que seguiré esperando a tener matrona (hasta el 5 de junio nada), ¡¡a ver si por fin me dan la canastilla esa de la que tanto he oído hablar!!
Pero me sigue indignando la actitud de "tienes que saber de todo, aunque nunca hayas estado embarazada". El señor este (que rondará los 800 años, más o menos... y si a eso le sumamos que la enfermera era de su quinta, era como estar en una consulta del pleistoceno) me miraba como si me hubiese vuelto loca cada vez que le hacía una pregunta... ¿tan raro es tener dudas?... ¡¡¡ni que fuese mi octava embarazo!!!