viernes, 23 de mayo de 2008

La frustrante visita al tocólogo.

El otro día, finalmente, fui al tocólogo... ¡¡y me echó la bronca!! Yo alucino, de verdad. Estaba indignado porque a estas alturas (la octava semana) no tuviese matrona ni me hubiese visto nadie hasta ese momento... ¿y qué quiere que haga yo? Menos mal que por lo menos me decidí y fui "antes de tiempo", porque sino lo mismo me denuncia por mala madre.
Lo cierto es que no me explicó demasiadas cosas, de hecho se negó en redondo a darme la cartilla de maternidad (que es un simple trozo de cartón, tampoco le costaba tanto, ¿no?), pero al menos ya saben que mi ñajito (o ñajitos) y yo existimos, que es un paso.
Así que seguiré esperando a tener matrona (hasta el 5 de junio nada), ¡¡a ver si por fin me dan la canastilla esa de la que tanto he oído hablar!!
Pero me sigue indignando la actitud de "tienes que saber de todo, aunque nunca hayas estado embarazada". El señor este (que rondará los 800 años, más o menos... y si a eso le sumamos que la enfermera era de su quinta, era como estar en una consulta del pleistoceno) me miraba como si me hubiese vuelto loca cada vez que le hacía una pregunta... ¿tan raro es tener dudas?... ¡¡¡ni que fuese mi octava embarazo!!!